Freevolizando
Frívolos y políticos están unidos por sinexión. Unos en un extremo de eso que llaman poder, y que tiene la fuerza eterna del imán de la felicidad. Otros en el punto opuesto conectados sinécticamente. Pero no se trata de una relación dialéctica, no. Son la misma cosa, forman el mismo objeto social sin solución de continuidad. Los primeros son los místicos de la felicidad, los segundos son el vientre deforme de eso que llaman opinión pública. Ambos son la aristocracia de la inmediatez. Son el momento, la sonrisa adolescente y la proyección orgánica del futuro de nuestras generaciones. Sus huellas de vidas serán inmorales y cínicas. Pero siguen dejando sus pisadas en el camino hacia el éxito uterino que triunfa en nuestros días. No hay más lucha que tratar de seguir sus pasos. Somos propósito y término. No hay más.


0 comentarios:
Publicar un comentario